Desde este 1 de abril comenzó a regir la Ley 21.015 o Ley de Inclusión Laboral, la cual establece que toda compañía de más de 100 colaboradores, tanto pública como privada, debe tener un 1% de personas con discapacidad en su staff. Esta ley traerá consigo una serie de desafíos para las empresas y para la cultura organizacional, donde una de las claves, dicen los expertos, es que las personas con discapacidad se sientan parte de la compañía, sumándose a las actividades internas.

En esa línea, “El entrevistador” es un cortometraje de Genevieve Clay-Smith y Robin Bryan que trata sobre la inclusión y las buenas prácticas que pueden llevarse a cabo dentro de las empresas para que éstas sean más diversas. James, el entrevistador, es una persona con síndrome de down que demuestra que son justamente las diferencias las que hacen que cada persona sea única y, por ende, valiosa dentro de la organización a la cual pertenece.

El mensaje del corto es simple: Todas las personas somos distintas y esas diferencias deben ser valorarlas, bien recibidas y respetadas dentro de las empresas y en todos los ámbitos de nuestra sociedad.