Se advierte que se están investigando los hechos ocurridos el pasado jueves 19 por la zona de la Calle Mayor, tras la denuncia interpuesta por los dueños, cuyo animal de compañía ingirió un trozo de comida con varias piezas metálicas.

El animal transitaba con sus dueños por la zona de la Calle Mayor cuando advirtieron que había cogido algo del suelo sin darle más importancia. Los problemas comenzaron cuando a los pocos minutos la pobre perra comenzó a tener problemas digestivos con vómitos y diarreas profusas, y en uno de esos vómitos expulsó el trozo de longaniza con el veneno y los fragmentos de cuchilla. Rápidamente acudieron a Canisax, donde tras una radiografía, confirmaron que no quedaban restos metálicos, por lo que se procedió a un lavado de estómago y el inicio de fluidoterapia para eliminar el tóxico ya absorbido.

Desde el mismo centro se recomienda a los propietarios que presten la máxima atención durante el paseo con sus mascotas, controlando en todo momento que no ingiriera nada. En caso de hacerlo, hay que intentar vaciar rápidamente el contenido bucal. Si la sospecha es muy alta de que haya ingerido un tóxico, rápidamente deben llamar a su veterinario de urgencias y acudir al centro para que el equipo veterinario tome las medidas sanitarias oportunas

Después de atender a la perrita, los propietarios fueron a poner la pertinente denuncia a la Guardia Civil, y cuando volvieron a la zona donde sospechaban que había comido el animal, encontraron otra longaniza con los mismos datos, que la anterior.