En el 392 aniversario de los Votos a San Blas, el pasado 3 de febrero de 2019, día del señor San Blas, en su Misa Mayor, el pueblo de Sax quiso renovar los votos que un lejano 10 de enero de 1627 el Concejo de Sax propuso realizar a San Blas y Santa Bárbara, y que fueron ratificados ese mismo día mediante un Cabildo abierto de todos los vecinos, celebrado en esta misma Parroquia que hoy nos acoge y nos une, porque consideraban que estos santos benefactores y protectores de la villa, eran la causa de haberlos librado de las hecatombes que asolaban a los pueblos vecinos, de ahí que en diferentes ocasiones formularan sus deseos de celebrar los días de estos santos, dedicándoles sus más sentidas alabanzas y haciendo votos perpetuos de celebrar sus fiestas:

“…tratóse en este ayuntamiento que de muchos años a esta parte, en los lugares circunvecinos a esta villa, avido y de presente ay un mal que se llama garrotillo o mal de garganta y gracias a nuestro Señor, en esta villa no le avido ni ay, y es cierto que a esta villa le abrá (librado) nuestro Señor de semejante enfermedad por intercesión del bienaventurado San Blas, cuya reliquia ay en esta villa que tiene en grande veneración y aunque su día no se manda guardar, en esta villa se festeja con la devoción possible y toda la mayor parte de los vecinos della la guardan por su deboción. Y ansimismo en los lugares cercanos a esta dicha villa, los mas años ay tempestades de truenos, relámpagos, rayos, piedra, granizo, que hacen mucho daño a los panes y frutos de la tierra… y se tiene por cierto que la señora Sancta Bárbara y por su intercesión libra nuestro Señor a esta villa de las dichas tempestades…”.Era una sociedad y una época muy distinta de la actual, pero los problemas y preocupaciones de las personas eran los mismos que los nuestros: la salud de sus hijos, afectados por una cruel enfermedad, la difteria o “garrotillo”; y el bienestar de su familia, que en una sociedad eminentemente agraria como aquella dependía de las cosechas agrícolas, por lo que un pedrisco podía traer la ruina y el hambre a la población.

También para nosotros, en nuestro tiempo, los principales problemas de las familias son la salud de sus miembros (abuelos, hijos y nietos) y el porvenir de los hijos en un mundo globalizado, afectado por larga y profunda crisis económica, con sus negras secuelas de paro juvenil, sueños rotos y esperanzas frustradas.

Nuestros antepasados superaron sus angustias y temores trabajando juntos y con el amparo de San Blas y Santa Bárbara, protectores de las enfermedades de garganta y de las malas cosechas, respectivamente.

Desde la noche de los tiempos, los hombres y mujeres buscan un nexo de unión con la divinidad, y para los fieles cristianos de la Villa de Sax, este intercesor ha sido durante casi cuatrocientos años San Blas, a quien un año más renovamos los votos mediante la celebración de su Fiesta, tal como quedó por escrito en los Votos de 1627, donde nuestros antepasados acordaron “que los días de los bienaventurados sanctos se guarden y se festejen en esta villa como los días de fiesta que la Sancta Iglesia manda guardar, desde agora para siempre jamás, y ansi en nombre desta villa, vecinos y particulares della desde luego prometen guardar los días de San Blas y de Sancta Bárbara, y para esto se comunique con el licenciado Ortín, beneficiado y cura desta villa se junten a cabildo abierto y si viene bien en ello, se vote y se jure de guardar las dichas fiestas”.Dicho párroco hizo la llamada general a campana repicada, que hizo concurrir a todos los vecinos a la Iglesia, y donde unánimes y conformes, sin ningún discrepante, acordaron hacer los votos pertinentes y celebrar las festividades de San Blas y Santa Bárbara desde entonces de una forma perpetua para siempre jamás.

La aprobación de los Votos por el Obispo de Cartagena les fue comunicado a los vecinos el domingo 22 de agosto de 1627, en la misa mayor, al tiempo del ofertorio, estando el pueblo junto y congregado a los oficios divinos.

Desde entonces, los sajeños, año tras año y siglo tras siglo, hemos ido incrementando el respeto y entrega a San Blas, que se ha convertido en forjador de la devoción del pueblo sajeño, y en cuyo honor todos los años celebramos nuestras entrañables Fiestas de Moros y Cristianos.Por todo lo expuesto, “yo, Juan José Herrero Rico, Alcalde de Sax, y en representación de todos los vecinos, te ruego, San Blas, que concedas fuerzas y aliento a los sajeños para poder renovar todos los años los votos de celebrar el día de tu fiesta, siendo tu ejemplo de mártir por Cristo luz y guía para el pueblo de Sax.

Te pedimos que protejas y ampares a la Villa de Sax, y que derrames sobre sus habitantes los dones de tu bendición, y que tu ejemplo de sabiduría y bondad, sea para nosotros estímulo y modelo de convivencia y solidaridad en nuestra diaria tarea de ser testigos de Cristo y verdaderos cristianos“.