El programa que dirige y presenta Iker Jiménez “Cuarto Milenio”  centró su atención, este pasado domingo 29 de enero, en las terapias con animales y más en concreto, una que nos toca muy de cerca, la que realiza la Asociación Magic-Eagle . Está formada por un gran equipo de profesionales en el sector, como un Fisioterapeuta, un experto en Etología animal, cetreros, monitores en educación infantil, así como un grupo de personas que presenta a las empresas las terapias y apadrinamientos  de las terapias que se ofrecen a los centros y colaborando de forma totalmente altruista para mejorar la calidad de vida de las personas con deficiencia.

Por ello Cuarto Milenio se ha hecho eco de la empresa sajeña Magic-Eagle dedicada a terapia asistida con animales, la cual después de años de trabajo y estudios ha sido pionera en España en terapias asistida con aves rapaces, las cuales han dado un resultado a nivel cognitivo mejor de lo esperado. Buen ejemplo de ello son las palabras de Álex Highland, en las que nombra a un chico de una de nuestras terapias al que le costaba mucho abrir y cerrar la mano, pues bien, con un ejercicio de guante pudimos hacer que éste moviese la mano y la cerrará. Magic-Eagle no recibe ayuda de ninguna institución ni privada ni pública, es difícil entender que algo pionero en España no tenga la ayuda que se merece.

Desde hace unos pocos años se ha incorporado al universo terapéutico de los animales exóticos, la desde antiguo bien conocida familia zoológica de las aves de presa, bien sean éstas diurnas o nocturnas.

Ello fue debido un poco a la casualidad o descubrimiento del hecho cierto de que, a veces, la mascota canina no producía el efecto deseado en el enfermo debido a su proximidad cultural. Esto es, la excitación o curiosidad ante una especie muy conocida era en ocasiones mínima. Se probó a variar estos parámetros usando animales diferentes como los de granja (cabras enanas y cosas así) y, accidentalmente, se descubrió el hecho de que las aves nobles empleadas en el deporte milenario de cetrería, producían unos efectos mucho mayores que el perro, y sin tener que movilizar toda la estructura logística que implican caballos o delfines. Las rapaces, van a donde el enfermo esté, no al revés. Esta economía de medios, sumada al hecho del gran interés que búhos y halcones despiertan en los pacientes, está haciendo que esta novedosa terapia de asistencia esté ya siendo demandada por varios centros hospitalarios de todo el Mundo, siendo España una vez más, pionera en este campo.