La publicación aparece con regularidad desde 1996 y como es habitual ofrece un amplio abanico de artículos, reportajes y estudios de temas sajeños. En esta ocasión la revista alcanza las 176 páginas, repletas de cientos de fotografías históricas y un sumario muy extenso con múltiples autores locales y foráneos que satisfarán a cualquier interesado por los asuntos de Sax.

Es destacable el dossier especial que se dedica a la figura del escultor murciano del siglo XVIII Francisco Salzillo. El historiador del arte Jorge Belmonte Bas nos descubre que la antigua imagen de San Blas que existió en Sax entre finales del siglo XVIII y hasta 1936 fue obra, nada más y nada menos, que del insigne escultor murciano, un dato que se desconocía hasta ahora. En un análisis estilístico de gran nivel, con abundante apoyo gráfico, el autor de esta novedosa investigación data con gran precisión el tallado de la imagen, hacia el año 1785, y la considera como un producto del mejor momento creativo del taller de Salzillo. Sin duda, esta publicación es un gran aporte para la historiografía local.

La revista ofrece también un amplio espacio dedicado a la actualidad sociocultural sajeña de los últimos meses, siendo reseñable la atención que se presta al deporte local.

Como es habitual la edición se presentó en la víspera de su publicación en una cena y acto cultural donde no faltaron el Alcalde de la Villa de Sax, Juanjo Herrero, ni el Concejal de Cultura, José María Espí, así como relevantes invitados entre los que podríamos citar a los cronistas oficiales de Elda, Petrer y Sax o historiadores de localidades próximas. También han estado presentes muchos de los autores que publican en este número, así como miembros de la Asociación de Estudios Sajeños y simpatizantes vinculados a esta actividad tan singular, entre los que se encuentra este medio de comunicación.

Como suele suceder, no faltaron las intervenciones de algunos de los asistentes. Antonio Martínez Castillo, Presidente de la Asociación de Estudios Sajeños, ofreció un comentario detallado de la nueva edición. Y también señalaremos la lectura por su propio autor, Ramón Bernabéu, en viva y alta voz, de una carta satírica en la que, con estilo pero también con la acidez de la mejor tradición de las añoradas Bacalás, fluyeron las críticas entreveradas con el buen humor.