En los últimos años el fútbol español, el de referencia en cuanto a clubes a nivel europeo, ha sido testigo del ascenso de una serie de futbolistas de mucho valor que se han ido imponiendo en sus respectivos clubes y hasta en la selección nacional. En este contexto, la cantera del Valencia es una de las más fértiles de la Liga Santander. El equipo levantino, que este año luchará en la Europa League a partir de febrero tras haber descendido de la Champions League, tiene en su once fijo al menos a dos elementos que proceden desde su fútbol base. Estamos hablando de Luis Gayá y de Carlos Soler, respectivamente defensa y centrocampista. Ambos son el claro ejemplo de la clarividencia de los que gestionan el fútbol base del club valenciano.

De hecho, según una investigación de Bwin, el Valencia ha producido a nada menos que 39 jugadores que ahora militan en los seis principales campeonatos de fútbol de Europa. Con este número el club Che se pone al primer puesto en esta especial clasificación junto con el Sevilla. Ambos clubes son de los que más trabajan con los jóvenes para el desarrollo de sus cualidades y se colocan encima también de Real Madrid, que cuenta con 38 jugadores formados, y el Fc Barcelona, que últimamente se ha ocupado más de fichar a cracks que a formarlos.

La confirmación de la importancia de los canteranos en la economía del fútbol del Valencia se ve respaldada por los seis jugadores procedentes del fútbol base instalado en Paterna que han participado en la pretemporada de este año, con obviamente Gayá y Soler a la cabeza. El lateral izquierdo, que lleva ya unos años de titular en Primera División, es sin duda el principal representante de este grupo y ha sido convocado también por Luis Enrique en la selección española, donde solamente el regreso de Jordi Alba y la competencia con Marcos Alonso le ha cerrado las puertas del once titular.

La tradición de la cantera valenciana vive de recuerdos importantes que hacen grande su nombre. No hay que olvidar que un crack como David Silva se formó en este equipo antes de dar el salto definitivo a la gloria en el Manchester City. El canario tiene en Valencia su base en España y cada vez que puede vuelve a la ciudad levantina, donde aterrizó en el año 2000 para empezar a soñar en grande. En aquellos mismos años otro jugador empezaba a destacar en la cantera valenciana: estamos hablando de Raúl Albiol, que tras un aprendizaje importante en Mestalla ha vestido las zamarras del Real Madrid y del Napoli, donde sigue siendo un fijo del once titular. Con estos ejemplos, no cabe duda de que el futuro del Valencia está en casa.