El Gobierno de la nación ha puesto fin a las bolsas de plástico ligeras que todavía se entregan de forma gratuita en numerosos comercios, un envase muy dañino desde el punto de vista ambiental por su baja reutilización y porque se dispersan como basura fácilmente debido a su reducido peso. El Consejo de Ministros ha aprobado en ese sentido un Real Decreto, a propuesta del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, que transpone al ordenamiento jurídico español la directiva comunitaria para reducir el impacto medioambiental de los envases y de sus residuos.

Las bolsas de plástico se clasifican, según su peso, en tres grandes categorías: las “muy ligeras” (menos de 15 micras) que se utilizan por lo general para productos de higiene, frescos o a granel como frutas, carne o pescado; las “ligeras” (menos de 50 micras) que se entregan de forma gratuita en muchos comercios; y las “gruesas” (más de 50 micras) por las que los comercios ya cobran una pequeña cantidad pero que se suelen reutilizar con frecuencia. El Decreto establece que a partir del 1 de julio se cobrarán todas las bolsas, pero exceptúa las “muy ligeras” y las “gruesas” recicladas, aunque a partir de 2021 estas bolsas (las “ligeras” y las “muy ligeras”) también estarán prohibidas salvo que sean compostables.

Obliga también este Decreto a que las bolsas más gruesas deberán contener al menos un 50 por ciento de plástico reciclado y quedarán prohibidas todas las que sean de plástico fragmentables.

El Decreto sitúa a España en la senda de la “economía circular” que impulsa la UE, y ha incidido en que el Gobierno quiere “una naturaleza libre de residuos plásticos” porque el 90 por ciento de estas bolsas -ha dicho- se utilizan una sola vez y tiene una vida útil de entre 12 y 25 minutos aunque tardan entre 100 y 500 años en descomponerse. Las bolsas de plástico están entre los diez residuos más abundantes en los mares y océanos y repercuten muy negativamente en sectores como el pesquero o el turístico.

El Decreto aprobado contempla la realización de campañas de sensibilización y formación, así como la creación de un registro de productores para tener “la mejor información y dar cuenta de cómo España cumple los ambiciosos objetivos”.

Las bolsas de plástico más ligeras (las que tienen menos de 50 micras) provocan graves problemas de contaminación en el medio ambiente y agravan el acuciante problema de la presencia de residuos plásticos en los mares y océanos.

Este tipo de bolsas ligeras, las más consumidas en España, se reutilizan con menos frecuencia que las bolsas grandes y por lo tanto se convierten en residuo más rápidamente, además de que tienden a dispersarse como basura con más frecuencia debido a su reducido peso. La norma del Ejecutivo traslada al marco jurídico español una directiva europea que se aprobó en 2015 y que inicialmente estaba previsto que entrará en vigor el pasado 1 de marzo. Entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico terminan cada año en los océanos y ha subrayado la importancia de liberar “a nuestra naturaleza de plásticos y residuos”.