El pasado 30 de abril el Ayuntamiento de Sax recibía la resolución del Conseller de Educación en el que se aceptaba la solicitud por parte del Ayuntamiento de la Delegación de Competencias para la realización de las obras en el Colegio Público Cervantes. Esta resolución viene acompañada de la adjudicación de 1.097.503,30 € para la ejecución de las obras, lo que supone la financiación al 100% del proyecto de reforma.Desde el consistorio se está redactando el pliego de condiciones para adjudicar la obra de reforma a una empresa, que una vez adjudicada las obras tendrán un plazo de ejecución de 5 meses, lo que se prolongarán durante todo el próximo curso 2019/2020.

Por ello desde la Conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana, y junto a la dirección del Colegio Público Cervantes, se baraja la instalación de tres aulas prefabricadas, para la ubicación de algunas clases, una de mayor dimensión utilizándola de comedor y dotar de más módulos de aseos, para una mayor comodidad.Este colegio no ha sufrido actuaciones destacadas desde el curso 1992/1993, que se realizaron obras de cambio de cubierta de las ventanas y se instaló calefacción, por lo que las clases estuvieron ubicadas en las comparsas de Sax. Fue en el año 2013 cuando en el colegio se acometió la última obra, reformándose un ala del colegio para poder disponer de un aula más, una obra que se pagó a partes iguales por él, centro educativo, el AMPA y el Consistorio.

La nueva obra contemplara la reforma de la zona central de este edificio, además de los arreglos estructurales se va a reformar el comedor y el gimnasio del Colegio, además de adaptar su accesibilidad y las medidas de emergencias.Recordar que el edificio que alberga el centro educativo es el más antiguo de la localidad, construido dentro de un proyecto general para toda la provincia de Alicante, bajo el gobierno de la Segunda República, una obra que se llevaría a cabo con la ayuda de una subvención del Estado y sería efectuada por el arquitecto alicantino Miguel López en 1936, aunque este edificio no llegó a inaugurarse, como centro escolar debido al estallido de la Guerra Civil, donde fue utilizado como hospital militar, y no se estrenaría como Colegio Cervantes hasta el curso de los años 1940-1941.