Las elecciones municipales tienen una gran importancia, una importancia decisiva, pues es el municipio quien tiene el nivel político más cercano al ciudadano. La política municipal es la que más percibimos los vecinos de una población, ya que de atenderse o no nuestros problemas diarios, provoca más interés y hasta colaboración por parte de los individuos, pues es en la política municipal donde el pueblo puede y debe participar.

Durante todo el período de la transición en Sax se elevaban distintas voces pidiendo la celebración de elecciones municipales a fin de democratizar el consistorio. La convocatoria a las primeras elecciones municipales de la era de la actual democracia fue hecha por Real Decreto del 5 de enero de este mismo año (R.D. 34/1979), aunque, desde el principio, se veían muy condicionadas por las “Generales” del primero de marzo.

En nuestra localidad, de acuerdo con la Ley del 17 de julio de 1978, por estar comprendida en una población de 7.000 habitantes, nos correspondía elegir a 13 concejales. Para ocupar dichas concejalías fueron presentadas cuatro candidaturas por los partidos políticos y coaliciones siguientes: Partido Socialista Obrero Español, Partido Comunista de España, Unión de Centro Democrático y Asociación Independiente de Sax.Tras las votaciones en la casa consistorial, el pleno decidía que el primer alcalde la democracia fuese, Ramón Hurtado Hernández al cual le acompañarían en el gobierno que conseguía la mayoría absoluta, Pedro Barceló Pla, Tomás Richarte García, Joaquín Herrero Casanova y Dionisio Peño Auñón, todos ellos del PSOE, acompañados por los ediles del PCE, Francisco Deltell Valera, Juan Gil Martínez y José Santana Richarte.

Y en la primera también oposición de la democracia sajeña, Cristóbal Estevan Picó, Antonio Estevan Pérez y Joaquín Torreblanca Blas, de la UCD y desde la Agrupación Independiente de Sax, los ediles Joaquín Senabre Serra y José Aliaga Calpena.

Quintos año 1979

Un dato a destacar, es que; los trece ediles que componían el Ayuntamiento de Sax en esta primera legislatura de la democracia, incluidos los de la oposición, detentaron concejalías, y para la toma acuerdos de la comisión permanente o de gobierno, eran escuchados todos los concejales previamente, una observación que deberían de tomar en cuenta los nuevos políticos.