El pasado viernes 9 de agosto la iglesia Nuestra Señora de la Asunción de Sax tenía en su misa de las 19:30 horas una homilía celebrada por el vicario parroquial de la iglesia de San Bartolomé de Petrer,  Don Antonio José Verdú, en homenaje a Ramona Martínez, una sajeña nacida en 1919 y que representa a todas las personas mayores que con tanto esfuerzo han contribuido a tener un mundo mejor del que se encontraron, son esas madres, esposas, abuelas y bisabuelas con ese coraje que alcanzan los cien años en un momento en que la igualdad entre hombres y mujeres es un clamor, una reivindicación imparable en la sociedad sajeña.

La localidad de Sax intenta cada día ofrecer una calidad de vida cada vez mayor y cada vez seremos más los centenarios, son palabras de la concejal del área de Igualdad y Mayores del Ayuntamiento de Sax, Ana Maria Bustos, “la experiencia de estas personas, como Ramona y Margarita, que en este 2019, cumplen 100 años hacen resaltar el trabajo realizado por las distintas corporaciones que han pasado por el consistorio, a lo largo de los años y nos anima a seguir mejorando nuestro pueblo”.

Según el padrón hay dos vecinas que este año 2019 tienen un centenario de vida, este mes de agosto ya ha cumplido un siglo de vida, Ramona Martínez, los mismos que cumplirá en el mes de octubre, Margarita Barceló. Las dos nacían en el año 1919 en Sax.

En el año 1919, Sax tenía 4.582 habitantes que vivían gracias a los talleres artesanos vinculados con la actividad agraria, aunque ya aparecían las primeras fábricas, una de alpargatas, 2 almacenes de cardón, 4 carpinteros, 2 constructores de carros, 3 toneleros, 1 fábrica de envases de madera, 1 fábrica de gaseosas, 3 guarnicionería, 2 fábrica de muebles, 1 fábrica de persianas de madera, 1 fábrica de persianas de Sarmiento, 3 hornos de yeso, 1 fábrica de calzado y varias dedicadas al cardón.

En 1919 ese mismo cuando nacieron Ramona y Margarita llegaban las hermanas Carmelitas a la localidad de Sax, donde cursaron sus primeros años de formación estas dos mujeres que ahora ya cumplen 100 años de vida, y lo hicieron con la Hermana Gabriela en los primeros años y después con la Hermana Belén. En aquellos primeros años coexistieron dos comunidades de hermanas Carmelitas dedicadas a la enseñanza, una en Sax y otra en la Colonia de Santa Eulalia.