La Asociación Cultural Somos Anti Xenofobia ha llevado a cabo los pasados días su décimo proyecto de cooperación en África. En esta ocasión, la expedición, formada por cinco voluntari@s, viajó hasta la región de Oromia, en Etiopía. Allí, cumpliendo una vez más con su compromiso solidario de cada edición tras su proyecto principal anual, la Noche Étnica Mestizaje, vivió en primera persona la experiencia de convivir y compartir con gentes de otras culturas. Esto último es sin duda lo que más destacan de su viaje a Addis Abeba y las montañas de Wolisso. El sentir allí la hospitalidad de las gentes del lugar, y cómo a cada paso, ya fuera por ciudad, como especialmente en las zonas rurales, el pueblo etíope abre sus casas y sus corazones para recibir al ciudadano europeo.

El ser invitado a entrar en sus humildes hogares a compartir un café, o simplemente una sonrisa o una foto con los más pequeños. Algo que sin duda contrasta como siempre decimos con cómo en Europa recibimos en líneas generales a las personas migrantes africanas. “Wellcome to Etiopía” es posiblemente la frase que más hemos oído en estos días, y desde luego que hemos aprendido de la importancia de decir lo mismo a las personas que vengan a nuestro país en el futuro. O como cuando alguno de nosotr@s estaba en algún peligro, rápidamente las personas presentes nos ayudaban a espantar a pequeños ladrones por ejemplo. En definitiva, que lo más importante es viajar para sentir de primera mano, sin que te lo cuenten, lo que es África en realidad. Muy lejos de la imagen que nos quieren vender en los medios de comunicación.

En cuanto al proyecto solidario, el colectivo Somos Anti Xenofobia ha colaborado con 3.725€ para la compra de material de construcción de 6 aseos y 2 duchas en el Hogar de Personas sin recursos de Makadonia, en Addis Abeba, cuyo trabajo realizan los voluntarios etíopes. Con esta cantidad son ya 18.221€ los que este colectivo ha donado desde su fundación. Además, gracias a la donación de personas anónimas, se adquirieron 6 pizarras para la escuela de Welda, en la zona de montaña de Oromia, así como material escolar para alumnado y profesorado.

 

Por último y como siempre, recordar la importancia de la implicación del Ayuntamiento de Villena, Ayuntamiento de Sax, Sede Universitaria y un montón de pequeñas y medianas empresas para que estos proyectos sean posibles. Aunque sin duda, el trabajo altruista del equipo de voluntarios de Somos Anti Xenofobia es la clave para que sean ya 13 años de Música, Denuncia Social y Solidaridad.