El martes 10 de julio sobre las 12:00 horas por parte del consistorio sajeño el alcalde de la Villa de Sax, Juanjo Herrero, recibió a los pequeños, que vienen a Sax al amparo de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui del Vinalopó, en un momento muy esperado por sus familias de acogida, con muchas de las cuales repiten los niños y niñas saharauis. En la bienvenida junto al primer edil del Ayuntamiento de Sax se encontraba entre otros el presidente de la asociación Amigos del Pueblo Saharaui del Vinalopó, Iván Egido y un colaborador de la asociación el doctor, Louali Salem Douh, los cuales ha apuntado que las familias que acogen a estos chavales “están encantados con la utilización de las piscinas municipales las cuales serán gratuitas gracias al Ayuntamiento de Sax” y han añadido que ahora los sajeños tendrán “nuevos amigos” y aprenderán nuevos hábitos, costumbres y valores durante las próximas semanas.

Para estos pequeños ésta es la única oportunidad que tienen de salir del desierto durante los meses más duros, los del verano, cuando las temperaturas alcanzan y superan diariamente los 50ºC. Gracias al trabajo de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui del Vinalopó y la solidaridad de muchas familias de nuestra provincia, esos niños y niñas tienen la oportunidad de pasar algo más de dos meses de vacaciones entre nosotros, evitando la dureza del desierto y brindándoles la oportunidad de disfrutar de un verano en nuestros pueblos, conviviendo con familias en los que son uno más, además de la importancia que tiene para estos niños de alimentarse bien y pasar revisiones médicas, otra clave fundamental del programa.Se ha querido resaltar la solidaridad de las familias sajeñas  ya que, a pesar de ser una localidad pequeña se sitúa entre las primeras en respuesta solidaria con el pueblo saharaui, tanto en acogida de niños como en el envío de ayuda humanitaria. El pueblo de Sax acoge a 9 de los 14 niños y niñas que han llegado hasta la comarca.

El proyecto no se limita a que los menores pasen unas vacaciones en nuestra provincia, sino que tiene también importantes repercusiones positivas en su salud. Debido a las difíciles condiciones en la que viven habitualmente, muchos niños llegan con problemas médicos derivados de una deficiente nutrición, por lo que resulta imprescindible realizarles un exhaustivo reconocimiento médico, con el fin de detectar posibles patologías e indicarles el tratamiento o la intervención a realizar. Es habitual que algunos de los pequeños que presenten problemas especialmente serios de salud que no pueden ser solucionados en los dos meses de verano prolonguen su estancia para recibir el tratamiento adecuado.