Siguiendo los pasos de su padre, Vicente Pérez Ganga, llegó a la Argentina, y se instaló en Pocito departamento de la provincia de San Juan y con el paso del tiempo, fruto de su empeño, capacidad y tesón, se convirtió en uno de los agricultores más capacitados de la región. Con sacrificio personal fue desarrollando los conocimientos y secretos de la vid, convirtiéndose, a través de los años, en poseedor de vastas extensiones de viñedos que cultivó con amor y esmero.

De esta manera, Vicente, sería quien sentara las bases de esta empresa Viñas Segisa, que nunca dejó de crecer. En las instalaciones de dichas bodegas se encuentran pintados con la simbología sajeña, donde podemos ver la llegada en 1925, de los inmigrantes sajeños y su unión con los criollos locales. Dichas bodegas se encuentran en, La Rinconada, Pocito departamento de la provincia de San Juan, localizado al centro sur de ella, aproximadamente en el centro de la región de Cuyo, en sector centro oeste del Valle del Tulúm aproximadamente al centro oeste de Argentina.

Es tal el amor de estas familias que llegaron a tierras argentinas, que uno de los mejores vinos se llama El Castillo de Sax, así como las Cavas de Sax, con numerosos premios. Y que la empresa lleve el nombre de Segisa, una de las denominaciones de Sax, es un homenaje a esta noble tierra que supo acunar a hombres y mujeres laboriosas, que al emigrar, llenos de esperanza, llevaron consigo los conocimientos y secretas del arte de cultivar la vid y producir vinos de calidad artesanal.