Esta ayuda que beneficiará a unos 210.000 desempleados, contará con una dotación inicial de 537 millones de euros. El Ministerio de Empleo ha explicado en una nota de prensa que el nuevo PAE, que ha sido “dialogado y acordado” con los agentes sociales, contempla algunos cambios respecto al programa anterior.

Se reduce de seis meses a un mes el plazo de espera requerido para solicitar el acceso al PAE.
Se permite que se pueda solicitar desde el agotamiento de cualquier prestación por desempleo y no sólo Prepara, Prodi o Renta Activa de Inserción.
Se facilita la acreditación de que se ha buscado activamente un empleo a través de las agencias de colocación.
Se rebaja de 12 a 9 meses (de 360 días a 270) el tiempo de permanencia del solicitante como demandante de empleo dentro de los 18 meses anteriores a la solicitud.
Se permitirá la incorporación al PAE de personas que, aunque no estuvieran inscritas como demandantes de empleo a la entrada en vigor de esta segunda prórroga, sí lo estuvieran a 1 de diciembre de 2014 ó 1 de abril de 2016 y cumplan con el resto de requisitos.

El PAE se acordó con los interlocutores sociales el 15 de diciembre de 2014. Entró en vigor el 15 de enero de 2015 y finalizó su vigencia en abril de 2016, cuando se decidió prorrogarlo por otro año más, hasta abril de 2017. Ahora se aprueba una segunda prórroga del programa, del que el Gobierno defiende que ha permitido encontrar un empleo a uno de cada tres desempleados que accedieron al mismo en los doce meses seguientes a su incorporación al PAE.

Según Empleo, entre diciembre de 2014 y el 15 de abril de este año se han atendido a 233.195 desempleados de larga duración a través del PAE y de ellos 150.934 han tenido acceso a la ayuda de 426 euros. El 88% de quienes percibieron la prestación y la compatibilizaron con un empleo mantuvo su trabajo tras finalizar el programa.

Requisitos

Para poder solicitar la ayuda, los desempleados de larga duración deben haber tenido un empleo anterior, buscar activamente un puesto de trabajo, y haber consumido cualquier prestación por desempleo al menos un mes antes de pedir la ayuda.

Asimismo, para poder beneficiarse de esta prestación, los solicitantes deben tener responsabilidades familiares y estar inscritos como demandantes de empleo al menos nueve meses durante los 18 meses anteriores.

Sólo se pueden beneficiar del programa quienes hayan perdido su último empleo de forma “involuntaria”. Los beneficiarios deben suscribir en el momento de la solicitud un compromiso de actividad en virtud del cual realizarán las acciones que determinen los servicios públicos de empleo o las agencias de colocación que actúen en colaboración con ellos.

Según este compromiso de actividad, durante el primer mes los beneficiarios deben llevar a cabo una búsqueda activa de empleo, realizar a través de los servicios de empleo un itinerario personalizado de inserción, y tener un tutor individual. Durante el tiempo que se recibe la ayuda, no se pueden rechazar las ofertas de empleo consideradas “adecuadas” y se debe participar en los cursos de formación y acciones de activación a las que el desempleado sea convocado.